El verano del 2001 mi vieja había comprometido comprarme una tele pa la pieza por mi buen desempeño escolar.
Como siempre, no cumplió su palabra a fin de mantener su control sobre mis actos.
Me iba a Pucón con unos amigos pero en vez de eso me busqué una pega, trabajé tres semanas y junté la plata que necesitaba pa comprar la famosa tele.
Esa fue la última vez que alguien trato de controlarme con algo que, en teoría, quiero o necesito.
No te pueden quitar nada si no sientes apego por nada
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